¿Qué es exactamente la poliamida en DTF?
Es un polímero en polvo (adhesivo hot-melt) que se aplica sobre la tinta recién impresa, cuando todavía está húmeda. En el horno del túnel se funde y forma una capa continua pegada a la tinta: esa capa es la que después, bajo la prensa, se vuelve a fundir y penetra entre las fibras del tejido.
En la prenda final no se ve: queda entre la tinta y la tela. Pero define tres cosas que sí se notan — la elasticidad del transfer, su resistencia al lavado y el tacto. Una poliamida de grano fino y bien dosificada da un transfer flexible que acompaña al tejido; un exceso da un parche rígido que acaba cuarteándose.
¿Cómo se aplica durante la impresión?
El proceso en el taller es continuo: la impresora deposita la tinta de color y la capa de blanco sobre el film, y a la salida el polvo de poliamida cae sobre la tinta húmeda y se adhiere solo donde hay diseño. El sobrante se recupera — por eso el reverso de un buen DTF es limpio, sin polvo suelto fuera del dibujo.
Después el film pasa por el horno (unos 2-3 minutos a 110-130 °C) donde la poliamida gelifica sin llegar a curarse del todo. Ese punto intermedio es clave: debe quedar seca al tacto para almacenarse, pero reactivable al plancharla sobre la prenda.
- Grano fino (80-200 µm): más definición en detalles pequeños y tacto más suave.
- Grano medio: más cuerpo de adhesivo para tejidos con textura (canvas, felpa).
- El reverso del transfer debe verse mate y uniforme: brillos irregulares delatan exceso de polvo.
¿Por qué se despega un DTF? Casi siempre es la poliamida
Si un transfer se levanta por los bordes o se agrieta al primer lavado, las causas típicas son tres: poca temperatura al aplicar (la poliamida no llegó a fundir y solo "se apoyó" en el tejido), poca presión (fundió pero no penetró entre las fibras) o un tejido con repelente de agua, como muchas prendas técnicas, que impide la adherencia.
La prueba del planchado correcto es visual: tras aplicar y retirar el film, la trama del tejido debe marcarse ligeramente sobre el diseño. Si el transfer queda liso y "flotando" sobre la tela, la poliamida no ancló y ese diseño no sobrevivirá a la lavadora.
Qué controlamos en DTF.pro
Usamos poliamida de grano fino sobre film mate de 100 µm, con dosificación automática y recuperación del sobrante: el reverso sale uniforme y el transfer aguanta más de 50 lavados a 30 °C aplicado a 150-170 °C durante 12-15 segundos con presión media-firme.
Cada plancha pasa el control visual antes de enviarse: capa de blanco opaca, polvo sin exceso y bordes limpios. Si un archivo llega con trazos más finos de 1,5 mm — donde la poliamida no tiene superficie donde agarrar — lo avisamos antes de imprimir.
Cómo cuidar la poliamida ya aplicada
Las reglas de siempre del DTF existen precisamente por la poliamida: lavar del revés a 30 °C, no usar secadora a alta temperatura ni planchar directamente sobre el diseño. El adhesivo es termofusible toda su vida: a más de 120 °C vuelve a ablandarse, y una plancha doméstica directa puede arrastrar el dibujo.
Bien aplicada y con esos cuidados, la unión poliamida-tejido suele durar más que la propia prenda: en nuestras pruebas de lavado el tejido pierde color antes de que el transfer se agriete.
Guías relacionadas
- Qué es
- Adhesivo termofusible en polvo (hot-melt)
- Cuándo se aplica
- Sobre la tinta húmeda, antes del horneado
- Funde a
- 110-130 °C en horno · reactiva en prensa
- Aplicación correcta
- 150-170 °C, 12-15 s, presión media-firme
- Señal de buen anclaje
- La trama del tejido se marca en el diseño
- Durabilidad esperable
- 50+ lavados a 30 °C del revés